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Sobre la importancia de adquirir un segundo idioma a edades tempranas.

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Hablemos sobre adquisición de segundas lenguas a edades tempranas, ¿qué edad es la óptima para llegar a ser completamente bilingüe? Está muy extendida la idea de que aprender dos o varios idiomas a la vez puede afectar a la correcta adquisición de la lengua materna, ¿hasta qué punto es cierto esto último?

Manuela: He escuchado en numerosas ocasiones a padres y madres comentar que no creían oportuno que sus hijos comenzasen a adquirir un segundo idioma en etapas de infantil o incluso primaria porque pensaban que el aprendizaje paralelo de dos idiomas iba a crearles confusión o, incluso, impedirles el buen desarrollo de su lengua materna. Sin embargo, los resultados desprendidos de numerosos trabajos de investigación realizados por lingüistas y expertos en adquisición de lenguas apuntan todo lo contrario. Cuanto antes se inicie el proceso de aprendizaje, muchísimo mejor y esto es así por varias razones:

La primera razón es que los niños en el vientre materno ya empiezan a identificar sonidos y configurar las estructuras del lenguaje en su cerebro. Los primeros años de vida de un niño son claves, ya que es el período en el que se generan más conexiones neuronales, es decir, que en ningún otro período vital la capacidad de aprendizaje de ese niño o niña va a ser equiparable a la de las primeras etapas. En muchas ocasiones se tiende a infravalorar el potencial de los niños en estas edades, limitando así en cierta medida las oportunidades de aprendizaje.

La segunda razón es que el ser humano aprende gran parte de los conocimientos que básicos y fundamentales en los primeros años de vida. Todo lo que aprenda durante este período perdurará para siempre y constituirá la base sólida sobre la que se vayan asentando el resto de conocimientos. Por ejemplo, si a un niño se le estimula correctamente para que resuelva tareas de lógica o construcción a un nivel básico, esta habilidad se reflejará en el futuro en su habilidad con las matemáticas. De igual modo, si se asientan las bases del lenguaje, en el futuro, el niño sólo tendrá que preocuparse por ampliar su vocabulario, no por aprender desde cero un idioma.

La última razón es que el ser humano está programado para comunicarse, es decir, para aprender lenguas con las que poder entender y hacerse entender… La comunicación es la habilidad que nos permite sobrevivir y vivir en sociedad.

En comunidades en las que coexisten tres o hasta cuatro lenguas, los individuos las adquieren desde el nacimiento y las hablan indistintamente, sin ningún tipo de dificultad.  Esto es lo que realmente se entiende por bilingüismo, es decir, la habilidad para comunicarse a la perfección en varias lenguas con el mismo nivel de competencia en todas ellas. Este hecho demuestra que la adquisición de dos lenguas o más al mismo tiempo es más que factible.

Según lo que apuntas,el periodo óptimo para que una persona adquiera de forma natural una lengua, tanto materna como una segunda lengua, es la infancia, sobre todo, hasta los cuatro años de edad. Ahora bien, ¿realmente se pueden adquirir dos o más idiomas con el mismo nivel de competencia y corrección gramatical? ¿la pronunciación puede ser igual de correcta en ambas lenguas?

Manuela: Durante los primeros años de vida los niños aprenden a través de la imitación. Cuando escuchan a sus mayores hablar, copian, no sólo las palabras o expresiones, sino también la entonación, la pronunciación e incluso, el lenguaje corporal, las expresiones faciales o el estado de ánimo.

Cada lengua tiene sus sonidos y entonación propios, así como sus propios gestos o código de lenguaje no verbal. A la vez que aprenden las palabras y las expresiones, los niños registran cómo se pronuncia y entonan las oraciones, dependiendo del idioma que estén empleando. Este aspecto es, fundamentalmente, lo que distingue a un hablante nativo o completamente bilingüe de un hablante que ha aprendido la segunda lengua a una edad adulta.

Con respecto al nivel de competencia, cabe decir que si se recibe el mismo estímulo en los dos idiomas y a la misma edad, el nivel en ambos suele ser, por norma general, el mismo. El problema, por así decirlo, que tienen los niños españoles es que es fundamentalmente el colegio el único contexto en el que reciben estímulos para el aprendizaje de la segunda lengua, por lo que el idioma al que más expuestos están y, por tanto, del que mayor nivel de competencia presentan es el español.

Entonces la pronunciación perfecta y, por así decirlo, adquirir dos idiomas con el mismo nivel de competencia sólo puede conseguirse en los primeros años de vida y sólo si el grado de exposición es más o menos el mismo.

Manuela: Así es. Los primeros años de vida son claves en la configuración del cerebro del individuo. Cosa que se aprende en este período, cosa que resulta muy difícil de olvidarse. Por lo tanto, cuantos más estímulos, mucho mejor.

¿Y qué ocurre cuando el niño sólo puede recibir estímulo del segundo idioma en el colegio pero no en el hogar? ¿Resulta entonces imposible ser bilingüe?

En absoluto. Si el estímulo en el colegio es el adecuado, es decir, si hay juego, debate, conversación, etc. en la segunda lengua y en casa los padres motivan al niño o a la niña a leer y escuchar en esa segunda lengua, la probabilidad de conseguir un nivel bilingüe también es muy alta, aunque sí que es cierto que, al ser mucho menor el grado de exposición a la segunda lengua, el nivel de competencia seguramente sea menor.

En tu opinión, ¿cómo habrían de enfocarse las sesiones con niños de edades tempranas? 

Fundamentalmente con juegos de imitación, pequeñas salidas o excursiones, los juegos de construcciones, canciones, rimas, mímica, teatros, manualidades y, sobre todo, muchas dinámicas de movimiento que mantengan a los niños activos e interesados en la actividad… Lo mejor es plantear las sesiones como si fuera una interacción natural entre el profesor y los niños y los niños con sus compañeros, para que el entorno propicie la adquisición del idioma de forma eficiente, es decir, que aprendan a comunicarse de verdad en la segunda lengua entre iguales.

¿Y qué otros beneficios reporta adquirir un segundo idioma a edades tempranas?, ¿tiene algún otro efecto positivo sobre el cerebro?

Varios estudios han demostrado que una persona completamente bilingüe…

  1. Tiene muchísima más facilidad para aprender un tercer idioma, sobre todo, porque puede comparar unas estructuras con otras y, también, porque las áreas cerebrales del lenguaje están acostumbradas a procesar dos registros lingüísticos distintos constantemente, lo que le hace más ágil.
  2. También, una persona que domina dos idiomas posee una mejor capacidad para realizar varias tareas al mismo tiempo, ya que su cerebro está en constante entrenamiento cambiando de un idioma a otro.
  3. Otra ventaja de hablar varias lenguas es que el vocabulario es muchísimo más rico y que contiene más matices. En nuestro idioma existen palabras que designan realidades que, por ejemplo, en la lengua inglesa no existen. La siesta, sin ir más lejos, es algo típicamente español y algo muy propio de climas muy cálidos. En la cultura inglesa no existía esta palabra porque no existía esta realidad.

El conocer de primera mano las expresiones y realidades de dos idiomas y, por ende, de dos culturas, hace al individuo contar con un vocabulario más rico y, al mismo tiempo, con una visión más amplia del mundo que les rodea.

Y, en suma, estas serían las principales ventajas de aprender una segunda lengua a una edad temprana. Creo que son razones más que de peso para que nos empecemos a plantear dónde ha de ponerse el énfasis y los recursos para conseguir que nuestros niños sean realmente bilingües.

Sobre cómo pueden ayudar los padres en el proceso de aprendizaje de una segunda lengua. 

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¿De qué manera pueden ayudar los padres a sus hijos en el proceso de aprendizaje de la segunda lengua?

Es muy importante motivar a los niños y ayudarles a establecer rutinas de aprendizaje en el hogar. Si los padres animan y motivan a los niños a leer en el idioma que están aprendiendo en el cole, a ver series de TV en versión original y a jugar a juegos en los que tengan que interpretar y emplear ese segundo idioma, los niños terminarán por habituarse y por integrar esas pequeñas tareas a su rutina diaria. Es muy importante hacerles comprender que tienen que usar el segundo idioma en su día a día para que realmente puedan llegar a adquirir un buen nivel de competencia en la segunda lengua.

¿Qué se puede hacer para conseguir que los niños practiquen de forma regular la segunda lengua en el hogar?

Los libros bilingües constituyen en un gran recurso. Si los padres no controlan mucho la segunda lengua, emplear libros o cuentos bilingües es un fantástico recurso. Con los libros bilingües los padres pueden leer con el niño la versión en su lengua materna y, posteriormente, animar al niño a leer la versión en la segunda lengua en voz alta, escucharles y reforzarles positivamente por el esfuerzo que están realizando.

Pedirles a los niños que lean y vayan explicando con sus propias palabras lo que leen o que hagan dibujos de los fragmentos que van leyendo es también otra buena táctica para ir guiando la lectura y monitorizar si realmente están comprendiendo lo que leen.

En la actualidad existen infinidad de juegos de mesa y de ordenador de todos los niveles y para todas las edades que pueden adquirirse en cualquier juguetería y son muy favorables a propiciar el aprendizaje de idiomas y el juego en familia.

¿Qué opinas del uso de las nuevas tecnologías? ¿qué beneficios puede tener en el aprendizaje?

El uso de los videojuegos y aplicaciones didácticas para dispositivos móviles y portátiles en las que se proponen tareas y retos en el segundo idioma también constituyen un buen recurso para motivar a los niños a usar la segunda lengua. Aunque, por supuesto, es importante estipular unos horarios y no abusar de éstos demasiado ya que, sobre todo a edades tempranas, el juego simbólico y libre es preferible.

Por otro lado, ver películas o series sencillas en versión original también puede ayudar. Ahora bien, en este punto es importante tener claro que se deben seleccionar los programas en función de la edad y el nivel de competencia del niño. De igual forma, es también aconsejable animar al niño a utilizar en contextos reales el vocabulario que va aprendido de los programas o películas en versión original. La escucha pasiva deberá ir acompañada de una posterior puesta en práctica y de una finalidad comunicativa a fin de reforzar lo aprendido.

Otra buena idea para asegurarnos de que el niño comprende lo que pasa en la película o serie en versión original es ponerlo primero en la segunda lengua y, posteriormente, en la lengua materna a fin de que el niño asimile el contenido.

¿Cómo se puede ayudar a los niños a trabajar cosas tan específicas como la gramática o la pronunciación?

Otro de los problemas a los que tienen que enfrentarse los padres son los deberes, que básicamente y por desgracia, consisten en hacer ejercicios de gramática. Un consejo que se les puede dar a los padres es que compren un buen libro de gramática con ejercicios y soluciones adaptado al nivel del niño para así tener una referencia a la hora de enfrentarse a la gramática en casa.

Otra cosa que los padres pueden hacer en casa es pedir a los hijos que, una vez hayan terminado los deberes, se sienten con ellos y les expliquen, como si ellos fueran los profes, en qué consisten los ejercicios, lo que significan algunas de las palabras en inglés, etc. De esta forma, el niño, al tomar el papel del profesor, se siente importante para sus padres y hará el esfuerzo de comprender primero lo que tiene entre manos para luego poder exponerlo.

Los audiolibros son un fantástico recurso para que los niños practiquen la comprensión auditiva y lectora. Los padres pueden sentarse un rato con el niño, parar el audio y pedir al niño que lea intentando imitar lo que mejor que pueda al narrador del audiolibro. Cantar canciones, escuchar audiolibros, ver películas en versión original e incidir en que los niños escuchen, escuchen y repitan es la mejor fórmula.

Si los padres no cuentan con un gran nivel del idioma que están aprendiendo los niños, ¿hasta qué punto pueden ayudar realmente?

Trabajar la segunda lengua en el hogar aun cuando los padres no la controlan es posible. Se puede trabajar el vocabulario simplemente con un ordenador conectado a internet, de esta forma los padres pueden ayudar a los niños a buscar el significado de las palabras que desconozcan empleando un diccionario online. Una vez tengan todos los significados, los padres pueden ayudar a los niños a agruparlas por campos semánticos empleando mapas conceptuales, dibujos o gráficos.

Para ayudarles a memorizar, estaría bien emplear trucos como el de aprenderse una palabra nueva -en contexto- por día. Esta tarea podría convertirse en algo divertido si se introducen estas palabras en las rutinas diarias. Se pueden escribir las palabras en hojitas de colores y pegarlas en la puerta del frigorífico y así el niño las ve a la hora de la comida o la cena y las va memorizando casi inconscientemente. Otra idea que puede funcionar es poner etiquetas en los objetos del hogar que el niño utiliza cada día.

Durante la comida, lo padres pueden pedir a los niños que les digan tres palabras que tengan que ver con el cuerpo humano o que digan en inglés qué es lo que están comiendo. En definitiva, estas dinámicas no sólo ayudan a reforzar los conocimientos que se ven en el cole, sino que también crean vínculos afectivos entre padres e hijos… ¡por lo que conseguimos un doble objetivo!

Los padres constituyen un apoyo fundamental en el proceso de aprendizaje de los niños. Tanto si el nivel de competencia de éstos es alto, medio o bajo, su papel es vital para inculcar a sus hijos la curiosidad por el mundo que les rodea y estimular, de forma creativa, el uso de la segunda lengua en contextos cotidianos.

Sobre cómo afrontar con éxito los exámenes de lengua extranjera. 

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En prácticamente todas las titulaciones oficiales actuales, como puede ser el Instituto Cervantes, la Escuela Oficial de Idiomas, Cambridge, Trinity, etc. existen cuatro destrezas fundamentalmente a las que el candidato ha de enfrentarse. Estas destrezas consisten en escuchar, escribir, leer y hablar en la segunda lengua.

Para muchos estudiantes, trabajar la segunda lengua en casa resulta complicado, en muchos casos, por falta de motivación como consecuencia de la inexistencia de un plan o unas técnicas de estudio eficientes.

En este artículo se proporcionarán recursos y consejos que permitirán al alumno desarrollar estrategias personales para maximizar su tiempo de estudio en el hogar a fin de preparar a conciencia el examen de la L2.

Cómo trabajar la comprensión auditiva y la expresión oralimpimagenLa comprensión auditiva y la expresión oral son las dos tareas más duras para la mayoría de los candidatos. La comprensión auditiva, en la mayoría de los exámenes, supone que el candidato sea capaz de afrontar una serie tareas en las que tiene que escuchar diferentes acentos y situaciones comunicativas de distinta naturaleza, desde una entrevista sobre un tema de naturaleza hasta una conversación entre alumnos debatiendo sobre qué actividades realizar para el festival de su colegio.

Por su parte, la expresión oral conlleva que el candidato sea capaz, por un lado de comprender a su interlocutor y, por otro, de saber emplear los recursos lingüísticos necesarios para elaborar frases apropiadas y así poder mantener la conversación sobre temas también de diversa índole.

A fin de preparar a conciencia estas dos destrezas se recomienda practicar a diario. Lo mejor y más recomendable para afrontar la escucha de un determinado examen como, por ejemplo, de Cambridge, es realizar ejercicios tipo examen para así ir preparados a conciencia y sabiendo el modelo de tarea a realizar.

El problema de muchos estudiantes a la hora de preparar estas partes del examen es que no encuentran ninguna motivación en realizar escuchas sobre temas que no son de su interés. Una posible solución a este problema pasaría por practicar la escucha activa viendo películas o series en versión original, escuchar algún programa de radio en la lengua que se quiera practicar, escuchar charlas sobre alguna temática en particular en youtube o ver programas que despierten algún tipo de interés en el alumno.

Ahora bien, una desventaja fundamental que existe con este tipo de actividades es que, en la mayoría de los casos, la escucha no es activa, es decir, no se escucha con el propósito de realizar una tarea de comprensión posteriormente, con lo cual, el esfuerzo por comprender los detalles no es el mismo que el que se realizaría con una ejercicio tipo examen.

Si se quiere trabajar con películas, canciones, canales de radio o programas de televisión, una buena idea para sacarles el máximo partido es coger lápiz y papel e ir anotando aquel vocabulario que más llame la atención o, incluso, tras haber visto la película o la serie, escribir un breve resumen sobre la temática principal, ver la película en nuestra lengua materna y contrastar el resumen para ver si nuestra primera interpretación es correcta. En definitiva podría decirse que, cualquier actividad que requiera que reflexionemos, anotemos vocabulario, contestemos preguntas o resumamos es un buen método para trabajar la comprensión auditiva.

En lo que respecta a la producción oral, lo ideal es contar con el apoyo de un profesional que no guíe en el proceso, aunque sin descuidar el trabajo individual en casa. En este punto también hay que destacar que existen infinidad de recursos y trucos que se pueden emplear para trabajar la fluidez verbal y multiplicar los más recursos lingüísticos con los que construir nuestro discurso.

Un truco podría ser preparar una batería de preguntas pertenecientes a un tema, por ejemplo, el mundo del trabajo y buscar expresiones y vocabulario clave sobre el tema e ir trabajando ese material durante, al menos, una semana para conseguir familiarizarnos con ese vocabulario nuevo.

También se puede pedir a algún conocido o a alguno de nuestros profesores que sepamos que hable bien el idioma que se grabe y escuchar la grabación para conseguir una pronunciación y entonación más real o pedirles que nos escuchen y nos orienten sobre cómo mejorar nuestra pronunciación o entonación.

Por otro lado, si lo que se pretende es practicar y conocer a la perfección las características fundamentales de la prueba a la que el candidato aspira a presentarse, un buen recurso podría ser buscar vídeos de otros candidatos en canales como Youtube para ver cuáles son las pruebas, el tipo de vocabulario recurrente, las preguntas más habituales o los aspectos a los que el examinador suele darle más o menos importancia.

Hay infinidad de videos con comentarios de otros candidatos a los que se pueden acceder con tan sólo escribir el nombre del examen. Es algo muy sencillo, muy práctico y, sobre todo, muy útil.

Por supuesto, las sesiones con algún profesor que conozca de primera mano el tipo de examen constituye un excelente recurso para trabajar el formato y profundizar en aquellos aspectos más difíciles de trabajar en casa.

Cómo trabajar la comprensión lectora y la expresión escritacropped-img_bookstore.jpgSi bien es cierto que escuchar y hablar en la segunda lengua supone una mayor dificultad para la mayoría de la gente, a la hora de escribir o comprender un texto también surgen dudas, ya que, en muchas ocasiones, la falta de vocabulario nos impide comprender totalmente un texto o expresarnos eficientemente de forma escrita.

Otro problema que hay es que, en muchas ocasiones, por falta de motivación, se tiende a descuidar estas dos destrezas. Seamos sinceros ¿a quién le apetece ponerse a leer un texto o a escribir sobre algo que no nos motiva ni llama la atención? Esta falta de motivación lleva a que no se practique lo suficiente y, obviamente, sin práctica, es muy difícil que adquiramos nuevo vocabulario. Y, claro está, sin vocabulario, va a resultar mucho más complicado y menos atrayente ponernos a leer o escribir en cualquiera que sea el idioma que estemos aprendiendo.

Ahora bien, ¿cómo podemos entonces romper esta dinámica? Una buena solución sería decantarse por textos que nos motivan con temáticas de nuestro interés. Si nos interesa la moda, el cine o los videojuegos, una excelente opción sería escoger textos sobre esas temáticas, hacer resúmenes de los mismos y trabajar el vocabulario nuevo. Siempre estaremos más motivados leyendo algo que conocemos o nos atrae que leyendo textos de un libro de exámenes. Lo fundamental es no perder la práctica y estar en contacto con el idioma a diario.

En lo que a producción escrita se refiere, el principal problema que existe es que, muchas veces, no sabemos cómo practicarla o, al igual que con la lectura, no nos atrae escribir sin un propósito. Si optamos por escribir cartas o correos a amigos o resúmenes de libros o películas que hayamos visto recientemente, estaremos trabajando la producción escrita casi sin darnos cuenta.

Cómo vemos, estar motivados y desarrollar estrategias de aprendizaje personalizadas son aspectos fundamentales que no han de descuidarse a la hora de planificar el estudio de la L2, no sólo en clase, sino también en el hogar.

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