Month: May 2015

Ocho consejos para implementar la teoría de las inteligencias múltiples en el aula

Ocho consejos para implementar la teoría de las inteligencias múltiples en el aula.

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1. Entregar a los alumnos un pequeño test en clase que les haga reflexionar sobre sus puntos fuertes y débiles para así ayudarles a detectar cuáles son sus inteligencias dominantes y aquellas en las que debe trabajar más a conciencia para potenciarlas.

2. Crear oportunidades y experiencias educativas en el aula que interrelacionen las distintas inteligencias para, de esta forma, maximizar las oportunidades de aprendizaje en todos los alumnos por igual.

3. Asegurarse de que cada alumno crea su propio portfolio en el que se incluyan todos los materiales, ideas y creaciones realizadas en clase, así como una breve valoración personal de cada uno de los proyectos.

4. Los profesores deberán incluir en su portfolio de clase todas las reflexiones sobre las vivencias personales, sociales y de aprendizaje de los alumnos en el aula. Para gestionar el portfolio, los profesores podrán realizar encuestas, entrevistas personales y grupales, charlas, etc. con los alumnos para recabar toda la información necesaria al respecto.

5. Incluir en cada experiencia dinámicas que integren los tres estilos de aprendizaje principales: visual, auditivo y cinestésico.

6. Motivar a los alumnos a compartir sus conocimientos y habilidades con sus compañeros.

7. Seleccionar temáticas de interés para todos los alumnos.

8. Hacer a los alumnos partícipes y conscientes de su evolución en el proceso de aprendizaje a través de un sistema de evaluación que refleje de forma objetiva y creativa la adquisición de conocimientos.

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¿Por qué se tiende a infravalorar la figura del profesor de lengua extranjera no nativo en España?

“El verdadero problema es que la creciente demanda de profesores para impartir lenguas extranjeras ha superado la cantidad de profesores cualificados en este campo, lo cual ha llevado a contratar a la desesperada a cualquiera con un mínimo nivel del idioma para así satisfacer esa necesidad”.

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En los últimos años, la demanda de profesores ELT -English Language Teachers- en todo el mundo se ha disparado como consecuencia de la implementación de sistemas educativos bilingües en prácticamente todos los centros de enseñanza primaria y secundaria de países como España. Esta “fiebre bilingüe” ha traído consigo numerosos e importantes cambios en las metodologías de enseñanza de segundas lenguas e incluso, en el enfoque pedagógico de los materiales didácticos empleados en el aula.

No obstante, y pese a haberse llevado a cabo importantes transformaciones metodológicas y pedagógicas, el verdadero problema de fondo, la auténtica causa de que el bilingüismo aún no sea una realidad es la falta de una actitud crítica por parte de muchos gobiernos e instituciones a la hora de seleccionar al profesorado que ha de impartir la asignatura de lengua extranjera.

El principal problema, en mi opinión, es que esta urgente necesidad por instaurar el bilingüismo en las aulas ha provocado que la demanda de profesores supere la cantidad de profesores cualificados en este campo, lo cual ha llevado a contratar a la desesperada a cualquiera con un nivel mínimo del idioma para así satisfacer esa necesidad. Esta situación, en la que muchos docentes se han visto obligados a impartir su asignatura en lengua extranjera o incluso, a impartir la asignatura de lengua extranjera sin tener el nivel de competencia adecuado está provocando, por un lado, la desmotivación y frustración de aquellos docentes que tienen que buscarse la vida para formarse en este campo y, por otro, el “desprestigio” de profesores de lengua extranjera con licenciaturas en traducción o filología, largas estancias en el extranjero, un gran dominio de la segunda lengua y, sobre todo, una gran vocación docente.

Como consecuencia de esta política del “todo vale” en la enseñanza de idiomas, cada vez son más los centros educativos, escuelas privadas de idiomas e incluso particulares que han empezado a mirar con desdén a los profesores no nativos, la mayoría de los cuales han dedicado prácticamente media vida a trabajar su nivel de competencia en la segunda lengua a fin de ganarse el respeto de sus colegas y alumnos.

Esta posición de desventaja en la que nos hemos visto envueltos muchos profesionales de la enseñanza de lenguas extranjeras está provocando la desmoralización de muchos y, en muchos otros casos, llevando a profesionales del gremio a abandonar el sector por miedo a no estar a la altura.

Creo que es momento de hacer un llamamiento a gobiernos e instituciones para que reflexionen sobre el daño que está haciendo esta política del “todo vale” a miles de docentes competentes que tienen que contemplar cómo hablantes nativos, en muchos casos sin experiencia docente, ni titulaciones pertinentes, ni vocación, les arrebatan el puesto de trabajo.

Si realmente queremos implantar un sistema educativo bilingüe de calidad deberíamos utilizar el sentido común a la hora de gestionar los recursos humanos y seleccionar a aquellos profesores adecuados para ayudar en la tarea. La formación continua a profesorado también debería constituir una prioridad. De igual forma que las metodologías y el perfil del alumnado varían con los años y los profesores deben permanecer al tanto de las últimas corrientes pedagógicas para estimular y motivar a los alumnos, el proceso de adquisición de un segundo idioma es un proceso que dura toda. En este sentido, los gobiernos deberían percatarse de la necesidad que tiene el profesorado de contar con los medios y recursos necesarios para conseguir alcanzar el nivel máximo de competencia en la segunda lengua.

Como profesora de idiomas, comprendo y apoyo la necesidad de contar con profesorado nativo para ayudar a los alumnos a trabajar la fluidez, la expresión oral y las expresiones idiomáticas; sin embargo, jamás podré comprender que se prefiera contar con personal sólo por el hecho de ser nativos antes que con profesionales que han tenido que pasar por todo el proceso de aprendizaje e invertir tiempo y dinero en dominar y conocer de primera mano la materia.