La conciencia fonológica y el aprendizaje de lenguas extranjeras

Durante años se ha pensado que estudiar gramática, reglas y listas interminables de vocabulario era lo indicado para aprender una lengua extranjera. Sin embargo, ahora todos sabemos que esa práctica sólo nos causaba torpeza y bloqueo a la hora de relacionarnos verbalmente en una lengua extranjera. En realidad, ¿de qué nos valía saber muchos conceptos y todas las reglas gramaticales si, a la hora de la verdad, éramos incapaces de articular palabra o de reconocer la forma correcta de pronunciación?

Cuando nacemos todos estamos predispuestos para adquirir un lenguaje de forma natural y así es como lo hacemos: escuchamos palabras y comenzamos a asignarles realidades físicas o psíquicas para conferirle un significado a esa amalgama de fonemas rítmicos. Más tarde, conforme avanzamos en edad, empezamos a decodificar esos grafemas, esos sonidos y a jugar con los mismos para conferirle un significado a la realidad que nos envuelve. Esto nos conduce a pensar que, cuanto más rico sea nuestro léxico, mejor podremos definir la realidad que nos rodea y más precisas serán nuestras descripciones y veraces nuestros juicios de valor.

Ahora bien, si todos hemos asumido que esta es la forma natural de aprender nuestra lengua materna, ¿Por qué a la hora de aprender un idioma extranjero recurrimos a un mecanismo tan antinatural? ¿No sería más fácil comenzar escuchando el sonido y ritmo de sus fonemas, asignarle de forma oral sonidos a las palabras que empleamos a diario y así, poco a poco, etiquetar fonológica y grafológicamente la realidad que nos envuelve?

Para aprender una lengua extranjera debemos, en primer lugar, despertar nuestra conciencia fonológica, como ocurre en el proceso de aprendizaje de nuestra lengua materna. Despertar la conciencia fonológica implica jugar con palabras nuevas, asignarles sonidos, ritmos, aprender a formar diferentes palabras a partir de unos pocos fonemas… Una vez desarrollada la conciencia fonológica podremos dedicarnos a decodificarlos en grafemas.

En mi caso, cuando imparto clases de inglés a niños de primaria empleo siempre la lengua inglesa como única lengua vehicular, a fin de que vayan familiarizándose con sus sonidos y aprendiendo al mismo tiempo las palabras de los objetos que conforman la realidad del aula. Además, siempre empleo juegos manipulativos, visuales y auditivos a fin de que interioricen y aprendan de forma significativa.

Algunos ejemplos de actividades podrían ser:

-Palabras encadenadas
-Inventar palabras diferentes a partir de unos fonemas / grafemas
-Presentaciones de powerpoint con audio que representen de forma oral el contenido de las diapositivas
-Rimas
-Trabalenguas
-Canciones bailadas
-Inventar historias con palabras homónimas: BE or BEE / BLUE or BLEW
-Dramatizar canciones / rimas / cuentos
-Sopas de letras online con el audio sobre la palabra
-Inventar juegos de palabras para animar a los estudiantes a hablar y usar el lenguaje como PASAPALABRA O QUIERE SER MILLONARIO

Es de vital importancia despertar y estimular la conciencia fonológica del niño en su propia lengua materna para que así pueda tener una base sólida a la hora de aprender un idioma extranjero. Para ello, es imprescindible trabajar en coordinación con los maestros de otras áreas, pedagogos y padres.

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One thought on “La conciencia fonológica y el aprendizaje de lenguas extranjeras

  1. Hola,
    Mi nombre es Vanessa y soy peruano. Estoy haciendo un estudio sobre Conciencia Fonológica y busco información relevante de esto. Y tu blog me parece muy interesante

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